mentacounsel

"Ayudo a las personas a entender y gestionar sus emociones"

La Empatía

Vivimos inmersos en un mundo social y dinámico que nos reta diariamente. Ya no basta con tener un excelente currículo académico o laboral para tener éxito en la vida. Necesitamos disponer de las habilidades necesarias para poder desenvolvernos adecuadamente en el marco de nuestras relaciones interpersonales, un aspecto que, forzosamente, siempre está presente en nuestro día a día. La empatía nos permite caer mejor a las personas, mejorar nuestra comunicación, ser más persuasivo, comprender a los demás y hacernos comprender. Sin duda es una herramienta primordial para funcionar en sociedad. Pero no sólo eso, la empatía nos ayuda a potenciar nuestras emociones positivas y limitar o controlar las emociones negativas que podamos sentir ante determinadas situaciones.

emociones

Al hablar de empatía necesariamente hablamos de inteligencia emocional, de habilidades sociales, de asertividad. Pero ¿qué es la empatía? El término viene del griego, empátheia, literalmente “sentir dentro”. La empatía es un ingrediente fundamental en nuestras relaciones interpersonales, por lo que también se la conoce como “inteligencia interpersonal”, concepto introducido por el psicólogo estadounidense Howard Gardner. Es la capacidad cognitiva de comprender y participar de las emociones o sentimientos de otras personas, es decir, de ponerse en el lugar del otro, siendo consciente de que son vivencias ajenas y no propias. En ocasiones se confunde con el término simpatía, que únicamente hace referencia al aspecto emocional, obviando la parte cognoscitiva o comprensiva. Por otro lado, podemos diferenciarla del contagio emocional, que implica adoptar las emociones ajenas como propias. Existe evidencia científica de una base neurofisiológica de la empatía, como las conexiones neuronales del sistema límbico, de la amígdala, con las áreas prefrontales o las neuronas espejo en el área cerebral precuneo, que se activan en respuesta a las emociones de los demás. Un claro ejemplo de este fenómeno es el contagio del bostezo.

Las personas empáticas se caracterizan por realizar una escucha activa de los demás. Asimismo, está relacionada con el grado de similitud percibido entre las personas; cuanto más parecidos somos, más capaces de empatizar seremos el uno con el otro. No es un rasgo estable o invariable; aunque existen diferencias individuales y, por tanto, tendencia o predisposición a sentir más o menos empatía por las personas que nos rodean, es una característica que podemos entrenar y potenciar.

emoción

La empatía se construye, en primer lugar, mediante la autoconsciencia, el reconocimiento y comprensión de las propias emociones y la capacidad de darles nombre. Para ser empático debemos entender las propias experiencias emocionales. Este proceso comienza desde las etapas más tempranas de la infancia, manifestándose en forma de contagio del llanto en bebés y otro tipo de perturbaciones de la conducta en respuesta a estados emocionales ajenos. La educación y el ambiente en el que crece el niño jugarán un papel fundamental en el desarrollo de la empatía, así como del resto de habilidades sociales y capacidades que determinan la inteligencia emocional. El modelado y la imitación serán las herramientas mediante las cuales el niño entrenará sus habilidades sociales en el seno de la familia y posteriormente en la escuela. No obstante, el grado de empatía será el resultado de una interacción entre ambiente y predisposición genética. Incluso en casos en los que la genética o la biología del individuo determinan un alto grado de psicopatía y por tanto una importante falta de empatía, las personas pueden desarrollar, mediante una adecuada educación, la capacidad de desenvolverse con relativa normalidad en la sociedad. Carecerán de la vivencia emocional que caracteriza a la empatía, pero serán capaces de identificar cognitivamente emociones ajenas y comportarse de acuerdo a las normas sociales.

Todas las personas tienen la capacidad de ser empáticas, a excepción de aquellas que padecen de algún tipo de trastorno autista, síndrome de Asperger, o aquellas que, como hemos indicado, puntúen alto en rasgos de psicopatía. El adulto puede desarrollar o incrementar esta habilidad mediante un programa de entrenamiento de la empatía o un programa de entrenamiento en habilidades sociales. Este tipo de programas suele incluir el adiestramiento en auto-observación de la experiencia emocional personal, reconocimiento de emociones en los demás mediante la observación del lenguaje no verbal y la escucha activa entre otras áreas de trabajo.

empatía

Para potenciar la empatía es interesante introducir en nuestra rutina diaria los siguientes ejercicios:

  • Párate a observar tu interior, intenta reconocer tus sentimientos cuando los experimentas y dales nombre.
  • Tómate tiempo para observar a los demás en el metro, el autobús o en una cafetería. Pon atención a sus gestos, sus expresiones faciales, su conducta y trata de ponerles una etiqueta emocional.
  • Cuando mantengas una conversación, trata de hablar menos y esfuérzate en escuchar. Pásale la palabra a tu interlocutor con preguntas abiertas y muéstrale interés con gestos como una sonrisa o asentir con la cabeza.
  • Trata de imaginarte siendo otra persona. Evalúa cómo te sentirías en la situación que vive esa persona, cómo actuarías tú. Intenta comprender qué ha motivado la conducta de esa persona desde la emoción que has evocado.

Estos ejercicios te ayudarán a comunicarte mejor y a reinterpretar y comprender la conducta de los demás. Hay ocasiones en las que nos enfadamos porque alguien nos ha tratado de una manera que no nos gusta, pero si hacemos un esfuerzo por empatizar con esa persona podremos mitigar esa emoción de rabia, porque lograremos entender el por qué de su comportamiento.

Los irrefutables beneficios de una conducta empática demuestran que todo esfuerzo encaminado a su mejora incrementará nuestra calidad de vida y nuestro éxito social.

 

 

Si te ha gustado este artículo, sígueme en las redes sociales, comparte  y ayúdame a seguir escribiendo y dar a conocer mi trabajo. Gracias por leerme.

Anuncios

2 comentarios el “La Empatía

  1. carlos folch
    19 diciembre, 2015

    Muy profesional e interesante. Puede ser de gran ayuda a muchas personas.

    Le gusta a 1 persona

  2. mentacounsel
    19 diciembre, 2015

    Muchas gracias por tu amable comentario, Carlos. Un saludo.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el 10 diciembre, 2015 por en Sin categoría.
A %d blogueros les gusta esto: