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"Ayudo a las personas a entender y gestionar sus emociones"

El rompedor paradigma de la neuroplasticidad. Parte 1- Neuroplasticidad y aprendizaje

Hace poco más de una década se pensaba que el cerebro no tenía capacidad de regenerarse, es decir, que las neuronas que morían no podían sustituirse. Ahora se sabe que la neuroplasticidad es mucho más importante y que nos permite adaptarnos continuamente a nuestro entorno y a las experiencias vitales, creando nuevas sinapsis, fortaleciendo o debilitando conexiones neuronales. Esta es la base del aprendizaje. La ciencia ha ido derrumbando grandes paradigmas ya obsoletos, siendo sustituidos por innovadoras teorías que ponen de manifiesto que el cerebro puede generar nuevas neuronas, que nuestra inteligencia no es un rasgo invariable y que la edad ya no es un impedimento para el aprendizaje.

Sufrimos cambios asociados al envejecimiento que pueden influir en nuestra capacidad de atención, memoria o motivación. Sin embargo, cada uno de estos factores no son sino un elemento más entre otros que afectan al aprendizaje como las diferencias individuales, el estado emocional, la salud o condición física, la predisposición genética o el nivel sociocultural. Una persona sana que no tenga un historial de abuso de sustancias y que no padezca ninguna enfermedad degenerativa del cerebro puede prolongar su aprendizaje hasta más allá de los 80 años de edad. La clave de la memoria, y por tanto del aprendizaje, es el desarrollo dendrítico o el número de sinapsis.

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Las investigaciones actuales en neurociencia van encaminadas a mejorar los sistemas educativos para incrementar la calidad de los mismos, fomentando e incrementando la capacidad de aprendizaje de los alumnos. Tecnologías modernas como las resonancias magnéticas cerebrales o la neuroimagen están permitiendo conocer en profundad el funcionamiento del cerebro, demostrando que sigue desarrollándose a lo largo de toda nuestra vida. Numeroso estudios, como el realizado por Elanor Maguire en el que pone de manifiesto la capacidad memorística de los taxistas de Londres, revelan que determinadas áreas del cerebro, como en este caso el hipocampo, pueden ser desarrolladas mediante un entrenamiento específico. Otro famoso estudio de Thomas Elbert realizado con violinistas expertos puso de manifiesto que la región cerebral encargada del control de la mano izquierda es mayor en estas personas. Un estudio similar con pianistas fue llevado a cabo por el científico español Álvaro Pascual- Leone. Es decir, se ha demostrado que el aprendizaje cambia el cerebro. Cada vez que aprendemos algo nuevo, la estructura de nuestro cerebro se modifica, se crean nuevas conexiones y varía la calidad y la velocidad de las mismas. En este sentido nuestro cerebro funciona como un músculo más al que hay que entrenar para que se desarrolle y que pierde volumen y fluidez si dejamos de practicar.

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La influencia de la educación en interacción con los factores ambientales determinan en gran medida la estructura y funcionamiento de nuestro cerebro, y por ende nuestra capacidad de aprendizaje. El entrenamiento mental en áreas específicas como la atención o el lenguaje pueden mejorar el rendimiento académico. Las llamadas neuronas espejo son aquellas que se activan durante el aprendizaje por imitación, es decir, mediante la observación de la conducta de otra persona. El aprendizaje se acelera cuando imitamos la conducta de otros. Estas regiones cerebrales también se activan cuando nos imaginamos realizando esa conducta, cuando nos visualizamos haciéndola. Estos hallazgos ponen de manifiesto la importancia del factor social en el aprendizaje.

Existen puntos críticos de aprendizaje, periodos sensibles o momentos en los cuales el aprendizaje es óptimo. Sin embargo esto no significa que el aprendizaje no sea posible pasado este punto o que la edad se convierta en hándicap invalidante para el mismo. Es más apropiado hablar de factores sociales y creencias asociadas a los procesos de aprendizaje que influyen sobre el mismo, más que de una limitación neuronal propiamente dicha. La edad es un elemento a valorar en cuanto al método de enseñanza, que debe adaptarse al momento vital, puesto que el individuo se encuentra en estados de desarrollo psicológico y social diferentes. Aprendemos durante toda la vida, pero lo hacemos de maneras diferentes en cada etapa de la misma.

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En resumen, las modernas investigaciones en neuroplasticidad demuestran que somos capaces de aprender durante toda la vida, aunque es necesario adaptar los métodos de enseñanza a las diferentes etapas vitales para optimizar los resultados. El cerebro es moldeable, no es una estructura fija, como tampoco es invariable la inteligencia. La edad no es un límite a la adquisición de conocimientos o habilidades. Los conocimientos se adquieren y desarrollan en un contexto social que funciona como facilitador del aprendizaje.

 

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Esta entrada fue publicada el 26 mayo, 2016 por en Sin categoría.
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